


Ya comenzaba a amanecer cuando se inició la travesía desde Vilaflor de Chasna con más de quinientos participantes, a los que se fueron uniendo senderistas y peregrinos de Granadilla, Charco del Pino, San Isidro y El Médano. La ruta, organizada conjuntamente por los ayuntamientos de Granadilla de Abona y Vilaflor de Chasna, contó con la colaboración de entidades como AENA, TITSA, la Diócesis Nivariense y voluntarios religiosos y montañeros.
Recorridos. La actividad comenzó en la plaza de Vilaflor, con guaguas de TITSA disponibles desde las 5:00 horas desde La Cueva. A partir de las 7:00 horas, se inició la ruta desde Vilaflor hacia la cueva, llegando a partir de las 11.30 horas. También se ofrecieron salidas desde el Convento de Granadilla casco (9:30), Charco del Pino, en la zona de El Chorro (9:30), la plaza de la Cultura de San Isidro (10:30) y la plaza de El Médano (11:30).

Memoria colectiva. Desde 2005, cuando se inició el estudio para recuperar y poner en valor el Sendero del Hermano Pedro y sus caminos adyacentes, se planteó un desafío para la comarca de Chasna: rescatar un símbolo de la memoria colectiva, mantenido vivo por los vecinos de Granadilla de Abona y Vilaflor de Chasna, para unir los diferentes municipios de la comarca (Fasnia, Arico, Granadilla de Abona, San Miguel de Abona y Vilaflor de Chasna) a través de la revitalización de un recorrido que entrelaza historia, fe, naturaleza y patrimonio.
La ruta cultural de aproximadamente cinco horas de trayecto, comienza a unos 1.500 metros sobre el nivel del mar y tiene una longitud de 19 kilómetros. El sendero no es solo una vía de trashumancia entre Vilaflor y Granadilla, sino que forma parte de un conjunto de caminos tradicionales, algunos de ellos reflejados en mapas históricos de los siglos XVIII y XIX, siendo esta la ruta que el Hermano Pedro utilizaba para trasladar su rebaño.











