Un vuelo que cubría la ruta Madrid–Medellín tuvo que desviarse de manera preventiva a Canarias después de que la tripulación alertara de un pasajero disruptivo a bordo. La incidencia obligó a modificar el plan de vuelo y solicitar presencia policial y asistencia médica a la llegada.

Según se informó a través del perfil ‘X’ de Controladores aéreos (@controladores), el avión pidió aterrizar en Gran Canaria para garantizar la seguridad de pasajeros y tripulación. Una vez aceptado el desvío, se recortó la ruta y la aproximación todo lo posible para facilitar un aterrizaje rápido y seguro, que se produjo sin incidencias.







