Un vuelo comercial que había despegado del Aeropuerto de Tenerife Sur con destino a Liverpool (Reino Unido) tuvo que regresar de forma preventiva a la isla después de que se produjera un grave altercado a bordo protagonizado por un grupo de aproximadamente diez pasajeros.
Según la información difundida por los controladores aéreos españoles, el incidente se produjo cuando la aeronave llevaba alrededor de treinta minutos de vuelo. En ese momento, la tripulación informó de la situación y comunicó su necesidad de regresar al aeropuerto de origen, solicitando además la presencia de efectivos policiales a su llegada para hacerse cargo de los implicados.
Ante la gravedad de los hechos, el comandante tomó la decisión de interrumpir el trayecto y regresar a Tenerife Sur al considerar que la pelea suponía un riesgo para la seguridad de la aeronave, de la tripulación y del resto de pasajeros. La prioridad pasó a ser garantizar la integridad del vuelo y evitar que la situación pudiera agravarse en pleno trayecto hacia el Reino Unido.
Desde el servicio de control aéreo se facilitó el retorno de la aeronave con la mayor rapidez posible, coordinando simultáneamente con el aeropuerto el dispositivo de seguridad necesario para la recepción del vuelo. Finalmente, el avión tomó tierra sin incidencias y abandonó la pista 07 con normalidad, donde ya esperaba la intervención policial.
Aunque no han trascendido, por el momento, detalles sobre las causas que originaron la pelea ni sobre el balance de posibles detenidos o heridos, el incidente vuelve a poner de manifiesto el incremento de comportamientos conflictivos a bordo de aeronaves comerciales, una problemática que preocupa tanto a las compañías aéreas como a las tripulaciones.
Los controladores aéreos aprovecharon el suceso para trasladar públicamente su respaldo a los profesionales de cabina y a los pasajeros que, cada vez con mayor frecuencia, se ven obligados a afrontar situaciones de tensión y violencia durante los vuelos.
El incidente provocó la interrupción del servicio previsto hacia Liverpool y obligó a activar los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de emergencias, en las que el criterio del comandante resulta determinante para salvaguardar la seguridad operacional del vuelo.








