El Pleno extraordinario celebrado hoy lunes (29 de diciembre) en el Ayuntamiento de La Laguna ha aprobado los Presupuestos Municipales para 2026 con los votos del gobierno local de PSOE y Coalición Canaria, con la abstención de Unidas se puede, que defendió una enmienda a la totalidad por considerar que el proyecto presupuestario “crece en cifras, pero se aleja de las necesidades reales de la mayoría social”.
Desde Unidas se puede se subraya que el presupuesto presentado por el gobierno municipal no es un documento neutral, sino una decisión política que consolida un modelo sin innovación es destacables ni apuestas de futuro, centrado en el funcionamiento interno del Ayuntamiento y el gasto corriente, mientras deja sin respuesta retos clave como el acceso a la vivienda, los cuidados, la desigualdad entre barrios, la emergencia climática y la participación ciudadana.

Entre los elementos más preocupantes, Unidas se puede señala el incremento continuado del coste político del Ayuntamiento, que vuelve a situarse entre los más elevados de Canarias, la falta de valentía en materia de justicia fiscal, la caída de la inversión en vivienda pública y la ausencia de una estrategia clara para reforzar los servicios sociales, la cohesión territorial y la vida comunitaria en los barrios. “Para Unidas se puede, este es un presupuesto continuista que no corre riesgos y no apuesta, verdaderamente, por una manera de trabajar pegada a la ciudadanía y a los problemas del día a día, especialmente en materia de vivienda”, indica Idaira Afonso, coportavoz de la confluencia.
Durante el mismo Pleno tuvo lugar la toma de posesión de Saúl Alberola como nuevo concejal de Unidas se puede, en sustitución de Rubens Ascanio. En su promesa del cargo, Alberola expresó su compromiso “con los derechos sociales, la justicia, el feminismo, la diversidad y la defensa de lo público”, afirmando que asume esta responsabilidad “desde mis convicciones republicanas y como servidor público al servicio de mi ciudad y de sus barrios”.
En su primera intervención tras tomar posesión, el nuevo concejal subrayó que “un cargo público no es un privilegio, sino un contrato social con el pueblo lagunero”, y agradeció el trabajo de quienes han construido Unidas se puede durante la última década. “Hoy recojo un testigo colectivo. Vengo a escuchar, a actuar y a no olvidar nunca de dónde vengo ni para qué estoy aquí”, afirmó.
Al valorar el debate presupuestario, Alberola fue claro: “Estos presupuestos no miran a la vida cotidiana de la gente. Mientras se mantiene la fanfarria y la fiesta, se renuncia a un proyecto sólido de municipio donde los barrios siguen esperando inversiones básicas, políticas valientes de vivienda y cuidados, y una apuesta real por la participación. Gobernar es elegir, y este presupuesto elige no situar a las personas en el centro”.
“Un presupuesto debe servir para reducir desigualdades, fortalecer los cuidados y construir comunidad”, añadió Alberola. “La Laguna no necesita más titulares ni grandes anuncios vacíos. Necesita certezas, políticas útiles y un Ayuntamiento que cuide. Y cuidar también es decir no cuando lo que se aprueba no está a la altura de su gente”, concluyen ambos coportavoces.







