Rubens Ascanio, concejal y coportavoz de Unidas se puede en La Laguna, llevará a la sesión plenaria de este próximo miércoles (9 de abril) una moción en la que propondrán que el municipio siga siendo un referente en la defensa de la paz y de la neutralidad, tal y como se ha manifestado de forma recurrente desde los primeros gobiernos de la actual etapa democrática.

La formación lagunera considera muy preocupante el actual contexto bélico que parece imperar, debido al auge de las políticas ultras, que buscan crecer sobre el conflicto y la amenaza militar, además de apostar por el saqueo sistemático de recursos naturales. En este sentido, aseguran seguir el espíritu de lo aprobado por la población canaria en el referéndum del 12 de marzo de 1986, que mayoritariamente dijo no a la OTAN. En esta misma línea, apuestan por dar apoyo al estatuto canario de neutralidad promovido y presentado recientemente por la Plataforma Canaria por la Paz, contra la OTAN y por la Neutralidad.
En la moción explican que Aguere ocupó un papel fundamental en procesos como la lucha a favor de la neutralidad, la campaña contra la OTAN y los movimientos sociales en contra de la mili y el militarismo. “Recordar este legado de acción social y movilización es un reconocimiento que se debe mantener, más aún en un contexto internacional como el actual. A nivel municipal, algunos acuerdos recientes en este mismo sentido han sido los aprobados por mayoría en las sesiones de 29 de marzo de 2016 y en la sesión ordinaria de 14 de marzo de 2019”, indican.
La misma idea plasmada en la moción que plantean en el pleno local se reiteró en la llamada Declaración de La Laguna, un evento histórico que dio forma a la primera declaración que daría forma a los derechos de las generaciones futuras. El artículo 11 de esta declaración señala que: “Las personas pertenecientes a las generaciones futuras tienen derecho a ser resguardadas del azote de la guerra. Todas las medidas necesarias a tal efecto deberán ser siempre adoptadas, en particular las destinadas a que las personas pertenecientes a las generaciones futuras no queden expuestas a las consecuencias perjudiciales para su vida, salud o medio ambiente de los conflictos armados pasados, especialmente del uso de armas prohibidas y de destrucción masiva y de todas las acciones preparatorias y conexas con tales conflictos”.

El concejal espera que esta propuesta logre una mayoría suficiente y sea “un toque de atención en un momento donde el belicismo y los partidos con un claro sesgo militarista, al servicio de gobiernos extranjeros, pretenden imponer su relato frente al del diálogo y la búsqueda de soluciones pacíficas”.







