La ruta migratoria hacia Canarias volvió a dejar ayer (9 de septiembre) un nuevo episodio marcado por el peligro y la tragedia. Un total de 152 personas fueron rescatadas con vida y una persona falleció después de que el cayuco en el que viajaban fuera localizado a unas 29 millas náuticas al suroeste de La Restinga, en El Hierro.
La emergencia se activó a las 19:20 horas (hora canaria), cuando el Centro de Coordinación de Salvamento Marítimo de Tenerife recibió la alerta sobre la presencia de una embarcación precaria en aguas próximas al sur de El Hierro. La posición, alejada todavía de la costa, obligó a poner en marcha un dispositivo de búsqueda y rescate en el que participaron medios aéreos y marítimos.
El primero en localizar la embarcación fue el Helimer 204, que consiguió situar visualmente el cayuco y facilitar su posición a los medios marítimos desplegados en la zona. A partir de ese momento comenzó una compleja operación para garantizar la seguridad de los ocupantes y trasladarlos hasta tierra.
La Salvamar Navia alcanzó posteriormente la embarcación y confirmó el firme remolque, iniciando las maniobras necesarias para asegurar el cayuco y mantenerlo bajo control mientras se organizaba el traslado de sus ocupantes. La operación se prolongó durante varias horas debido a la distancia respecto a la costa y a las condiciones existentes en la zona.
Durante la madrugada se produjo el transbordo de los ocupantes a una embarcación de mayor capacidad de Salvamento Marítimo. Según la información facilitada inicialmente, la Guardamar Urania participó en esta fase del operativo, permitiendo concentrar a los ocupantes para realizar con mayores garantías el trayecto definitivo hacia El Hierro.
Finalmente, la embarcación alcanzó el puerto de La Restinga alrededor de las 03:00 horas, donde se activó el dispositivo de recepción y asistencia. Fue entonces, una vez efectuado el recuento, cuando se pudo confirmar la dimensión exacta de la emergencia: 152 personas habían sobrevivido al viaje y una había fallecido.
El balance facilitado establece que entre los supervivientes se encontraban 130 hombres y 22 mujeres. La presencia de mujeres entre los ocupantes vuelve a poner de manifiesto la diversidad de perfiles de quienes emprenden esta peligrosa travesía atlántica en busca de llegar a Canarias.
La llegada durante la madrugada obligó a mantener operativo durante horas el dispositivo de atención en el puerto herreño. Los supervivientes fueron desembarcados y atendidos tras una travesía desarrollada en unas condiciones especialmente difíciles, mientras se procedía también a la gestión del cuerpo de la persona fallecida.
La tragedia vuelve a recordar la enorme dureza de la ruta migratoria atlántica hacia Canarias, considerada una de las rutas migratorias marítimas más peligrosas. Cada operación de rescate pone de manifiesto la vulnerabilidad de unas embarcaciones que realizan travesías de cientos de millas en el océano, expuestas a oleaje, viento, falta de alimentos y agua, problemas de salud y averías.
Según la información publicada esta mañana por medios canarios, el cayuco habría partido de Bato Kunku, en Gambia, y sus ocupantes llevaban alrededor de 15 días en el mar. Entre ellos habría además menores de edad y personas procedentes de distintos países de África occidental.
La intervención de los medios de Salvamento Marítimo permitió evitar que el desenlace fuera todavía más grave. La localización aérea del cayuco, el posterior aseguramiento por parte de la embarcación de rescate y el traslado de los ocupantes hasta La Restinga resultaron determinantes para poner a salvo a las 152 personas que consiguieron sobrevivir.
Pero la operación volvió a tener un desenlace doloroso. Una persona no consiguió llegar con vida a tierra, convirtiéndose en una nueva víctima de una ruta en la que las condiciones extremas del Atlántico convierten cada travesía en una lucha por la supervivencia.
El puerto de La Restinga volvió así a convertirse durante la madrugada en el punto de llegada de un nuevo cayuco procedente de África. Detrás de las cifras —153 ocupantes, 152 supervivientes y un fallecido— queda nuevamente la dimensión humana de una crisis migratoria que continúa llevando a cientos de personas a enfrentarse al océano en embarcaciones extremadamente precarias.
NOTA: captura de un vídeo facilitado por Salvamento Marítimo con el rescate del cayuco entre un fuerte viento y oleaje.







