El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, la Empresa Mixta de Aguas (Emmasa) y Sacyr Agua han finalizado las obras de construcción de una nueva Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) en Añaza, una actuación incluida en el Plan Vertido Cero que se desarrolla en distintos puntos de la capital para mejorar el funcionamiento de la red de saneamiento y avanzar en la protección del litoral.
La intervención permite transformar el funcionamiento del sistema de saneamiento de esta zona, de manera que las aguas residuales puedan ser recogidas, sometidas a un primer proceso de desbaste y posteriormente impulsadas hacia la red de saneamiento. De este modo, el emisario submarino de Añaza queda reservado fundamentalmente para situaciones de lluvia.
En concreto, la estación de bombeo tiene como función recoger las aguas a la menor cota y, después de un pretratamiento, impulsarlas para su llegada a EBAR de Los Alisios, donde a su vez son nuevamente impulsadas con destino estación depuradora de aguas residuales de Buenos Aires.
El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, destaca que “la finalización de esta obra demuestra que el Plan Vertido Cero sigue avanzando y que Santa Cruz mantiene firme su compromiso con la mejora de sus infraestructuras”. “Estamos ante un plan ambicioso, que requiere actuaciones importantes y continuadas en distintos puntos de la ciudad y la puesta en servicio de esta nueva infraestructura en Añaza supone un nuevo paso para alcanzar ese objetivo”, indica.
Bermúdez recordó que “mientras que el Ayuntamiento de Santa Cruz ha hecho todo lo que tenía que hacer para solucionar los vertidos, con la práctica totalidad de las obras ya realizadas, desde la costa de Anaga hasta la de Añaza, la obra de la ampliación de la depuradora de Buenos Aires, que depende del Estado, sigue sin terminarse, y ya llevamos un retraso de cuatro años sobre el plazo previsto”. “Hasta que no esté esa obra -continuó- no vamos a poder conectar las que ya hemos terminado”, añadió.
Por su parte, el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, señala que “la obra de Añaza es una actuación necesaria y estratégica que mejora el sistema existente, que se suma a otras actuaciones como la reciente inaugurada estación de bombeo de aguas residuales de Los Alisios, entre otras actuaciones en Igueste de San Andrés, Taganana-Tachero y San Andrés”.
El edil, al igual que el alcalde, lamentó el retrasó que sufre la obra de ampliación de la depuradora. “Nos han vuelto a cambiar la fecha de entrega de la obra, y estoy convencido que lo volverán a retrasar. Es lamentable que el Estado no priorice una obra pública que resulta de vital importancia para Santa Cruz”, detalló.
En concreto, la actuación que se presentó esta mañana, se ha ejecutado sobre la parcela que ocupaba la antigua estación de tratamiento de Añaza, que se encontraba fuera de servicio. En su lugar se ha construido una nueva infraestructura equipada con sistemas de bombeo, elementos de protección frente a residuos y mecanismos de control y telemando que permiten supervisar su funcionamiento.
Uno de los principales avances de la nueva instalación es su capacidad para gestionar hasta 282,96 metros cúbicos de agua por hora, equivalente a seis veces el caudal medio previsto. El sistema dispone de dos equipos de bombeo, uno de ellos de reserva, que permiten impulsar las aguas residuales hacia el sistema de saneamiento incluso cuando se producen variaciones importantes en el caudal.
Antes de llegar a los equipos de bombeo, las aguas pasan por diferentes sistemas que retiran los residuos sólidos de mayor tamaño y otros materiales presentes en el agua residual. La instalación cuenta con una reja de gruesos y un sistema de tamizado fino, cuyos residuos son recogidos y compactados para facilitar su posterior gestión.
La nueva EBAR incorpora, además, un sistema de tratamiento del aire mediante carbón activo, diseñado para evitar la emisión de olores al exterior y mejorar las condiciones del entorno. La instalación dispone también de sistemas eléctricos, de telecontrol y de seguridad que permiten garantizar su funcionamiento y facilitar su supervisión.
Como medida adicional de garantía, la estación cuenta con un grupo electrógeno de 350 kVA, que permitirá mantener operativa la infraestructura en caso de interrupción del suministro eléctrico.
La actuación se completa con la urbanización y acondicionamiento de la parcela, incluyendo la ejecución de los accesos, aceras y viales, el cerramiento del recinto y las instalaciones necesarias para el suministro de agua, electricidad, alumbrado y protección contra incendios.








