El exterior del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha acogido este viernes (18 de septiembre) la lectura pública del Manifiesto con motivo de la Semana Internacional de las Personas Sordas, un acto institucional destinado a visibilizar la identidad, la cultura y los derechos de la comunidad sorda y a reclamar una accesibilidad universal efectiva.
La iniciativa, organizada por la Concejalía de Accesibilidad Universal dentro del Proyecto de Dinamización Inclusiva de Puerto de la Cruz, contó con la participación del alcalde, Leopoldo José Afonso Hernández; el representante de FASICAN, Domingo Hernández Alfonso; y la representante de FUNCASOR, Belén Darias González. El acto dispuso de intérprete de Lengua de Signos Española (LSE).
El alcalde abrió la lectura recordando el sentido de la convocatoria: “Hoy nos reunimos en esta plaza del Ayuntamiento de Puerto de la Cruz con el objetivo de reivindicar los derechos de las personas sordas en el marco de la Semana Internacional de las Personas Sordas”.
Bajo el lema internacional de 2026, ‘Declarando los Derechos Humanos de las Personas Sordas’, el manifiesto subrayó que la sordera no debe contemplarse exclusivamente como una cuestión médica, sino también desde el reconocimiento de una comunidad con lengua, cultura, historia y una experiencia compartida.
Durante la lectura se reclamó una educación verdaderamente inclusiva, con acceso a la lengua de signos desde la primera infancia y los recursos necesarios en las aulas. También se incidió en la importancia de ofrecer a las familias acompañamiento accesible y multidisciplinar desde el diagnóstico, así como de impulsar la detección precoz y la atención temprana.
El documento defendió igualmente la necesidad de garantizar la accesibilidad comunicativa y auditiva mediante intérpretes de lengua de signos, videointerpretación, subtitulado en directo, bucles magnéticos, señalética visual y acceso a audífonos e implantes cocleares, respetando las diferentes opciones comunicativas de cada persona.
Entre las principales reivindicaciones figuraron también el acceso en igualdad de condiciones a la sanidad y a los servicios públicos, una inserción laboral libre de prejuicios y una mayor presencia de las personas sordas en los medios de comunicación, la cultura, los actos institucionales y los espacios de decisión.
El manifiesto concluyó recordando que la accesibilidad no constituye un gesto de generosidad, sino una cuestión de justicia, y animó a la ciudadanía a conocer la realidad de la comunidad sorda, derribar prejuicios y colaborar en la construcción de un Puerto de la Cruz plenamente accesible e inclusivo.








