Los trabajos comenzarán el próximo lunes 9 de noviembre en el Camino de Jagua, tendrán un plazo de ejecución de 11 meses y permitirán reparar los daños ocasionados por la borrasca ‘Therese’
El Cabildo de Tenerife, a través del área de Carreteras, iniciará el próximo lunes 9 de noviembre las obras de emergencia para la estabilización de un talud y la reparación del firme en la vía de servicio paralela a la carretera insular TF-11, a la altura del punto kilométrico 1+500, en el Camino de Jagua, en el municipio de Santa Cruz de Tenerife. La actuación cuenta con un presupuesto de 1.141.997,80 euros y un plazo de ejecución estimado de 11 meses.
Los trabajos tienen como objetivo reparar los daños ocasionados por la borrasca Therese, que afectó a Tenerife entre los días 18 y 26 de marzo de 2026, provocando numerosas incidencias en la red viaria insular como consecuencia de las intensas precipitaciones y las fuertes rachas de viento.
El consejero insular de Carreteras, Dámaso Arteaga, explica que “esta intervención responde a la necesidad de actuar sobre un talud que sufrió importantes desprendimientos durante el temporal y que requiere trabajos específicos de estabilización para reducir el riesgo de nuevas caídas de materiales sobre la vía”.
Arteaga señala que “las obras contemplan tanto la estabilización de la ladera como la mejora del drenaje y la reposición del pavimento afectado por las escorrentías, con el objetivo de recuperar las condiciones de seguridad de este tramo de la red viaria insular”.
Características de la actuación
El talud objeto de la intervención tiene aproximadamente 200 metros de longitud y una altura que oscila entre los 20 y los 40 metros. Presenta pendientes pronunciadas, que alcanzan la verticalidad en determinados puntos, y está compuesto por materiales volcánicos de distinta naturaleza y grado de alteración.
Durante el episodio de lluvias registrado en marzo se produjeron desprendimientos de bloques de roca de grandes dimensiones que ocuparon la vía de servicio y obligaron a su cierre temporal. Una vez finalizado el temporal, se procedió a la reapertura progresiva de los tramos afectados, manteniendo las labores de vigilancia e inspección para determinar las actuaciones necesarias.
Las obras previstas incluyen la retirada de los materiales desprendidos, el saneamiento generalizado del talud y la eliminación de bloques inestables mediante trabajos verticales especializados. Asimismo, se ejecutarán actuaciones de estabilización mediante la instalación de mallas reforzadas, membranas flexibles ancladas, bulones y redes de cables, además de la aplicación de hormigón proyectado con fibras y acabado tintado. Los trabajos también contemplan la modificación puntual de la geometría del talud y la retirada controlada de materiales acumulados en su parte superior.
Mejora del drenaje y reposición del firme
La intervención incorpora actuaciones destinadas a mejorar la evacuación de las aguas de escorrentía y reducir su incidencia sobre la infraestructura viaria.
Para ello, se construirán cunetas revestidas de hormigón tintado junto a la carretera y una cuneta de guarda en la ladera, además de las correspondientes obras de drenaje transversal que permitirán conducir de forma controlada las aguas hacia la cuneta de la TF-11.
Finalmente, se procederá a la regeneración integral del firme afectado por las escorrentías registradas durante el temporal.
El consejero Dámaso Arteaga indica que “la actuación permitirá intervenir sobre los elementos que presentan daños y mejorar las condiciones de drenaje de la zona, una cuestión especialmente importante en este tramo debido a las características del terreno y a la incidencia de las lluvias intensas”
La ejecución de los trabajos de saneamiento del talud requerirá la realización de cortes intermitentes de tráfico en la vía de servicio, que se llevarán a cabo en función de las necesidades de la obra y de las condiciones de seguridad.








