El Festival Internacional de Arte en la Calle de Puerto de la Cruz hace entrega de sus premios MUECA 2024 a los montajes Follow me, de la compañía belga Be Flat, y Sylphes, de Sylphes Aerial Ballet. Además, otorga una mención especial al clown Mr. Copini, que en esta edición dio color y alegría con Walo World y The Herock.
Tras analizar y disfrutar del medio centenar de propuestas programadas durante estos cuatro días, un jurado profesional compuesto por Luciano Fernández, director del Teatro de Narón en Galicia; Silvina Silbergleit, directora del complejo teatral San Martín de Buenos Aires, y Carmen Nieves Farrais, componente de la plataforma ciudadana Cómplice MUECA, han deliberado este domingo, 12 de mayo, y decidido destacar dichos espectáculos por “su innovación, su frescura, su interacción con el público, su elegancia y su belleza”.
De esta manera, el Premio MUECA 2024 recae en Be Flat “por traer a la ciudad anfitriona un prototipo ideal de lo que debe ser el arte en la calle, que parece improvisado, pero que tiene detrás un gran trabajo para su montaje y está todo muy medido”.

Además, el jurado quiso resaltar la propuesta de las bailarinas de la compañía Sylphes Aerial Ballet por ofrecer “un espectáculo de gran belleza y que perdurará en el recuerdo del público”.
Sylphes mantuvo a todos los espectadores con los ojos puestos en el cielo durante 45 minutos. “La emoción que generó este espectáculo de técnica, composición, profesionalidad y destreza es valedora del reconocimiento MUECA 2024”. El jurado destacó también la disposición escénica, a varios metros de altura, que hizo disfrutar a miles de personas, y en cada uno de sus pases en la zona del Muelle. “La limpieza en todas las figuras que las bailarinas dibujaban en el aire; la iluminación y los efectos que acompañaban el montaje, y la juventud y profesionalidad que desprendían han dejado huella en todas las personas que tuvimos el privilegio de estar allí”.
En esta edición se ha querido destacar también al clown Mr. Copini, con la entrega de una mención especial, “por su frescura, su conexión con el público y esa manera tan especial con la que puso en funcionamiento a la máquina de la alegría de MUECA”. Se trata de un ejercicio de justicia poética a esa primera intervención casual y no programada que protagonizó hace 15 años, cuando residía en Puerto de la Cruz, y descubrió este Festival.







