El Tenerife CajaCanarias vivió este sábado, 25 de mayo, una final por la permanencia en División de Honor con momentos agridulces y de real agonía para los componentes de ambas plantillas. Una cara y una cruz que deja, por un lado, la confirmación del equipo masculino en la élite nacional una temporada más, y ya son 17 campañas consecutivas, no sin antes sufrir en cada una de las pruebas de un encuentro que se puso cuesta arriba desde el primer momento y al que se acudía con bajas muy relevantes. Por otro lado, el descenso a Primera División del conjunto femenino, que no pudo alcanzar el gran objetivo de este año, a pesar de tener opciones hasta la última actuación.

Sin lugar a dudas, las bajas de última hora lastraron al equipo. Así, faltaron a esta cita atletas tan relevantes como Samuel García (400 lisos), David Delgado (400 vallas), Eduardo Romero (800 metros), Omar Amgouz (martillo) o Raúl Noda (peso). De hecho, por este motivo en la previa se vaticinaba un panorama muy complejo. Y así fue.
Pese a todo, en Serrahima se sucedieron actuaciones brillantes de atletas blanquiazules, como es el caso de Ione Yanes, que en los 200 lisos se alzó con la victoria, fijando una nueva marca personal de 21.19; o del pertiguista Dídac Salas que ganó su prueba, batiendo su marca de la temporada y saltando sobre 5.16 metros; o Yasiel Sotero, que no defraudó en el lanzamiento de disco, enviando el artefacto a 62.40 metros, la distancia más larga de la competición. Por su parte, los veteranos Simón Siverio (altura) e Ignacio De Esquiroz (110 vallas) acabaron terceros en sus especialidades, convirtiéndose así en los atletas que más puntos han sumado al equipo en sus 18 años de historia. También se colgó el bronce Roberto Llarena en los 100 metros lisos con un crono sobresaliente de 10.72.

Aunque el resultado final no fue el soñado por el representativo, las isleñas dieron buena cuenta de su gran nivel y profesionalidad alzándose con las victorias en los 200 metros lisos, de Yissis Cortijo, con un crono de 24.42, su marca de la temporada; y en triple salto, de Lucía Curbelo, que voló 12.49 metros. También se sumaron los segundos puestos de Laura Rodríguez, en los 3.000 metros; Paola Sarabia, en salto de altura (1.69m), y el relevo 4×100 de Rebeca Muñiz, Yissis Cortijo, Lucía Morera e Inés García.
Por otro lado, se apuntaron registros muy destacados, como el 1:01.92 de Andrea Mereles en los 400 metros vallas, que, además de marca personal, es récord de Tenerife y mínima de repesca para el Nacional Absoluto; o los 5.78 metros que saltó Inés García en la prueba de longitud, batiendo su mejor registro de siempre.
El equipo luchó cada punto y no dio nada por perdido, a pesar de no poder puntuar en las pruebas de disco y pértiga. Con todo, el conjunto ya sueña con el ascenso en 2025.








