El macizo de Anaga amaneció este sábado 27 de diciembre con un ambiente especial. No era una jornada cualquiera de montaña: senderos, pistas y veredas se convirtieron en el escenario de una nueva edición del Anaga Trail Solidario 2025, una carrera que volvió a demostrar que el deporte puede ser también una poderosa herramienta de compromiso social.
Desde primera hora de la mañana, corredores y corredoras de todas las edades se dieron cita en la zona de salida, con el verde intenso del parque rural como telón de fondo y un clima que acompañó durante buena parte de la jornada. El ambiente fue, como ya es tradición, cercano y familiar, con abrazos, dorsales ajustados a última hora y palabras de ánimo compartidas entre quienes debutaban en la prueba y quienes repiten año tras año.

La prueba principal contó con un recorrido de aproximadamente 15 kilómetros, con un desnivel positivo cercano a los 900 metros, atravesando algunos de los enclaves más representativos del Parque Rural de Anaga. Senderos técnicos, tramos de subida prolongada y descensos exigentes marcaron un trazado que puso a prueba la resistencia de los participantes, pero que también ofreció vistas privilegiadas del litoral y del interior del macizo.
Además, la organización dispuso una modalidad más corta y accesible, pensada para corredores populares y participantes que querían sumarse a la causa solidaria sin afrontar un recorrido tan exigente, reforzando así el carácter inclusivo del evento.
El director de la prueba destacó al término de la carrera que “Anaga no perdona, es un terreno duro y técnico, pero precisamente eso es lo que la hace tan especial. Aquí no solo se corre, se convive con la montaña”.
Deporte y solidaridad, un binomio inseparable
Uno de los aspectos más destacados volvió a ser el carácter solidario del Anaga Trail, cuyos beneficios se destinarán a distintos proyectos sociales y comunitarios. La organización insistió durante todo el evento en la importancia de participar con conciencia y respeto, tanto hacia las personas como hacia el entorno natural.

El papel imprescindible del voluntariado
La jornada no habría sido posible sin la labor del numeroso equipo de voluntarios, repartidos a lo largo del recorrido y en la zona de salida y meta. Su trabajo fue clave para garantizar la seguridad, la correcta señalización del trazado y el funcionamiento de los puntos de avituallamiento.
Desde la organización quisieron agradecer públicamente su implicación, subrayando que “el Anaga Trail no se entiende sin el voluntariado. Son el alma de la carrera y quienes hacen posible que todo funcione”.
Una meta cargada de emociones
La llegada a meta fue una sucesión de emociones: sonrisas agotadas, abrazos, aplausos y muchas historias compartidas. Más allá de clasificaciones y cronómetros, el sentimiento general fue el de satisfacción por haber superado un reto personal y haber contribuido a una causa solidaria.
Una corredora resumía el sentir de muchos al cruzar la línea final: “Terminas cansada, pero con el corazón lleno. Correr en Anaga y hacerlo por una buena causa es un privilegio”.
Con esta edición 2025, el Anaga Trail Solidario consolida su lugar en el calendario deportivo de la isla, reafirmando su apuesta por un modelo de evento sostenible, respetuoso con el entorno y comprometido con la sociedad. Una jornada en la que la montaña volvió a unir deporte, naturaleza y solidaridad en un mismo latido.
NOTA: el vídeo y las imágenes pertenecen a CANAL 4 TENERIFE (Ricardo Bosch y Andrea Melián).









