Se adjunta la carta que la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha enviado en el día de hoy, 6 de mayo de 2026, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez; a los ministros Mónica García, Óscar Puente y Ángel Víctor Torres, así como al presidente de Puerto del Estado, Gustavo Santana.
“Me dirijo a usted para trasladarle la profunda preocupación y el absoluto rechazo que ha generado en Tenerife la posibilidad de autorizar desembarcos de la embarcación MV Hondius tras la detección de un brote infeccioso de antavirus a bordo.
El propio Reglamento Sanitario Internacional de la OMS establece que, ante riesgos para la salud pública, los Estados pueden adoptar medidas restrictivas, controles sanitarios estrictos, aislamiento e incluso limitar desembarcos cuando exista peligro de propagación.
Precisamente por ello, resulta incomprensible que se pretenda convertir nuevamente a Tenerife en el territorio donde se gestionen situaciones de alto impacto sanitario sin el debido consenso institucional ni las garantías suficientes para nuestra población.
Tenerife y Canarias no puede seguir siendo tratada como un territorio de contingencia permanente al que se derivan crisis internacionales por razones de conveniencia política o geográfica. Nuestra comunidad ya soporta una enorme presión sobre sus servicios públicos y especialmente sobre su sistema sanitario, circunstancia que debería obligar al Gobierno de España a actuar con máxima prudencia y responsabilidad.
Entendemos perfectamente la obligación humanitaria y sanitaria de atender a las personas afectadas, pero precisamente esa responsabilidad exige adoptar decisiones basadas exclusivamente en criterios de seguridad, transparencia y proporcionalidad. Y hoy siguen existiendo demasiadas dudas sobre el alcance real del brote, los riesgos efectivos de transmisión y las consecuencias que un desembarco podría generar.
Por ello, le solicito formalmente que cualquier decisión relacionada con esta embarcación se adopte únicamente bajo criterios estrictamente sanitarios, garantizando previamente:
– Información pública completa y transparente,
– Coordinación real con las instituciones canarias,
– Protocolos de aislamiento plenamente garantizados,
– Y la absoluta seguridad para la población y para los profesionales sanitarios.
Asimismo, deseo dejar constancia de que, si finalmente se produjeran desembarcos sin las debidas garantías y ello derivara en consecuencias sanitarias o sociales, quienes adopten dichas decisiones deberán asumir las responsabilidades políticas, administrativas y, en su caso, judiciales que correspondan.
Tenerife merece respeto institucional, seguridad y una gestión responsable. La protección de nuestra población no puede quedar subordinada a la improvisación ni a decisiones tomadas de espaldas a esta tierra”.
Atentamente,
Rosa Dávila Mamely.
Presidenta del Cabildo Insular de Tenerife.







