
Allí tuvo la oportunidad de contemplar el tradicional Altar de Muertos, símbolo de la cultura mexicana que honra a los difuntos, y una recreación de una casa canaria ambientada para esta festividad, en un emotivo encuentro que destacó los vínculos culturales entre Canarias y México y fomentó el respeto por las tradiciones que celebran la memoria y la identidad.








