El Cabildo de Tenerife, el Ayuntamiento de La Orotava y la Asociación Cultural Pinoler impulsarán la renovación de la oferta temática del Museo Etnográfico de Pinolere para dar a conocer y conservar la memoria los antiguos oficios que se desarrollaban vinculados al monte como, por ejemplo, la recogida de pinocha para usos domésticos o agrícolas, los hornos de carbón para vender a las clases sociales de medianía y costa o los hornos de brea para utilizar la resina como impermeabilizante en casas y muros.

“Queremos que el Museo Etnográfico de Pinolere se convierta en un guardián de la memoria y rescate y divulgue oficios mucho más allá de la cestería, que es la actividad tradicional más importante que ha distinguido a este importante enclave de La Orotava”, explica Pérez.
Por su parte, el alcalde de La Orotava, Francisco Linares, explica que “queremos convertirlo en un singular espacio museístico que se sume al complejo y en un punto de referencia turística para todos los visitantes y los propios vecinos”. Asimismo, considera esencial el proyecto de dedicar uno de los pajares recientemente restaurados al estilo de vivienda tradicional y los otros dos para recrear y recuperar los oficios, actividades vecinales vinculadas con el monte y los beneficios que generaban. “Se trata de mantener presente cómo era la vida antes, conservar y divulgar nuestras costumbres y tradiciones”, añade Linares.

El gerente de la Asociación Cultural Pinolere, Jesús García, recuerda que “el Museo Etnográfico de Pinolere está en estos momentos en proceso de restauración y mejora de sus instalaciones. El museo tenía un contenido museográfico relacionado con la cestería. Hemos realizado esta nueva propuesta dedicada al monte de Tenerife, su historia y todos los usos que ha tenido a lo largo de su historia. Agradecemos que el Cabildo se haya interesado por nuestra iniciativa”.
Durante siglos los montes de la Isla de Tenerife se convirtieron en un foco de explotación y supervivencia de las poblaciones más cercanas a ellos. En este caso, aparecieron oficios y actividades tradicionales que hoy en día se han perdido. Así, el Cabildo y el Ayuntamiento de La Orotava colaboran para guardar la memoria, entre otras, de la recogida de pinocha para usos domésticos o agrícolas, los hornos de carbón para vender a las clases sociales de medianía y costa o los hornos de brea para utilizar la resina como impermeabilizante en casas y muros.







