El delantero del CD Tenerife ha fallecido a los 30 años tras el violento choque sufrido durante el encuentro ante el FC Andorra. El guardameta fue expulsado por emplear fuerza excesiva y podría afrontar consecuencias que trasciendan el ámbito deportivo.
El fútbol español está de luto. Jesús de Miguel Alameda, delantero del CD Tenerife, ha fallecido este martes, 3 de noviembre, a las 8:00 horas, después de no superar las gravísimas consecuencias del choque sufrido durante el encuentro disputado el lunes frente al FC Andorra en el estadio Heliodoro Rodríguez López.



La noticia ha provocado una profunda conmoción entre los aficionados, compañeros y representantes del mundo del deporte. Lo que debía ser una tarde de fútbol terminó convirtiéndose en una tragedia que ha dejado al tinerfeñismo sumido en el dolor.
El futbolista, de apenas 30 años, sufrió una parada cardiorrespiratoria después de recibir el impacto de la rodilla del guardameta visitante, Jesús Owono, durante una disputa por el balón. Los servicios sanitarios tuvieron que intervenir de urgencia sobre el terreno de juego y practicar maniobras de reanimación antes de su traslado al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria.
Pese a los esfuerzos médicos, su estado neurológico empeoró durante la madrugada hasta producirse el fatal desenlace.
Una acción de extrema violencia que podría tener consecuencias más allá del fútbol
El choque se produjo en los instantes finales del encuentro, cuando Owono abandonó su área para intentar interceptar una acción ofensiva del CD Tenerife.




El impacto fue de tal magnitud que el delantero quedó inconsciente sobre el césped, provocando escenas de enorme angustia entre los futbolistas y los miles de aficionados presentes en el estadio.
El árbitro expulsó directamente al guardameta del FC Andorra. En el acta arbitral dejó constancia de que el portero había impactado con su pierna en alto sobre un adversario, empleando fuerza excesiva mientras el balón se encontraba en disputa.
La gravedad de la acción y, especialmente, sus consecuencias mortales han abierto un debate que va mucho más allá de una posible sanción deportiva.
¿Puede una entrada durante un partido de fútbol terminar siendo investigada como un delito de homicidio imprudente?
El Código Penal español contempla penas de entre uno y cuatro años de prisión para determinados supuestos de homicidio por imprudencia grave. Sin embargo, su aplicación a una acción deportiva exige acreditar que la conducta superó los riesgos normalmente aceptados en la competición y que concurrieron los requisitos legales de la imprudencia penal.

Por ahora, no consta públicamente la apertura de un procedimiento penal contra Owono. La tarjeta roja y una eventual sanción federativa no equivalen a una declaración de responsabilidad criminal.
En el ámbito estrictamente deportivo, el Código Disciplinario de la RFEF contempla sanciones de entre cuatro y doce partidos para determinadas conductas violentas que ocasionen consecuencias lesivas graves.
El CD Tenerife, roto de dolor ante una pérdida irreparable
El comunicado oficial del conjunto blanquiazul refleja la dimensión humana de una tragedia que ha sacudido a toda la sociedad tinerfeña.
El club ha expresado su absoluto desconsuelo y ha trasladado su cercanía a los familiares, amigos y seres queridos del futbolista.
También ha pedido el máximo respeto a la intimidad de la familia, agradeciendo las innumerables muestras de cariño recibidas desde que se conoció la gravedad de su situación.
El FC Andorra también ha manifestado públicamente su consternación. Su presidente, Gerard Piqué, ha trasladado personalmente sus condolencias por el fallecimiento.
El fútbol pierde a un jugador de apenas 30 años. El CD Tenerife pierde a uno de los suyos. Y una familia afronta una pérdida irreparable.
Hoy, cualquier resultado deportivo queda relegado a un segundo plano.
Descanse en paz, Jesús de Miguel.










