La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, y el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, han visitado en la mañana de este martes (24 de junio) el radar meteorológico ubicado en el Alto de Cruz de Gala, en el Parque Rural de Teno, una infraestructura clave en la que se han invertido 2 millones de euros y que permitirá poner fin al punto ciego meteorológico que durante más de dos décadas ha afectado al oeste de Canarias.

La instalación, ya en fase final, permitirá detectar en tiempo real tormentas y lluvias intensas que se aproximen desde el oeste, aportando datos esenciales para la emisión de alertas rápidas y fiables.
Hasta ahora, el noroeste de Tenerife, La Palma y El Hierro permanecían fuera del alcance del radar de Gran Canaria debido a la sombra orográfica del Teide, lo que dejaba a estas islas sin vigilancia directa frente a fenómenos meteorológicos adversos.
“Con este radar, Canarias deja atrás más de 20 años de incertidumbre meteorológica. Esta instalación pone fin al punto ciego del noroeste y mejora radicalmente nuestra capacidad de anticipación ante lluvias intensas, tormentas y también incendios”, afirmó la presidenta del Cabildo de Tenerife.
Añadió que además de su función meteorológica, “la infraestructura tendrá un uso complementario como sistema de vigilancia forestal, reforzando la estrategia de prevención y detección temprana de incendios”.
A su juicio “se trata de una infraestructura útil, moderna y necesaria, que nace del trabajo conjunto entre administraciones y que pone la tecnología al servicio de las personas y del territorio”.
El radar se encuentra a 1.343 metros de altitud, sobre una torre metálica de 21 metros de altura.
Contará con un alcance de hasta 240 kilómetros, lo que permitirá cubrir toda la provincia de Santa Cruz de Tenerife, reforzando el sistema de alertas tempranas y mejorando la capacidad de respuesta ante fenómenos extremos.







