
El problema radicaba en la escasa visibilidad, que era menor a 50 metros en el arranque del sábado.
Pasadas las diez de la mañana se informó de la reapertura del aeropuerto, si bien con vuelos con Gran Canaria y Tenerife que tuvieron que regresar a su origen. También había unos 13 vuelos desviados que estaba previsto que se fueran recuperando paulatinamente.
Así, a las 10.30 horas aparecían en el sistema de vuelos del Aeropuerto César Manrique cuatro aviones retrasados, que tenían que haber despegado entre las ocho y las nueve de la mañana: dos a Gran Canaria, uno a Tenerife y otro a París. También figuraban otros tantos vuelos a los mismos destinos retrasados.









