La historia del rescate del ciclista belga Remco Evenepoel en el Parque Nacional de Las Cañadas del Teide se ha convertido en una de las noticias deportivas más llamativas del momento, combinando meteorología extrema, incertidumbre competitiva y una auténtica operación de evacuación en alta montaña.
❄️ Una concentración de altura que terminó en emergencia
Evenepoel, doble campeón olímpico y una de las grandes figuras del ciclismo mundial, se encontraba en Tenerife realizando un ‘stage’ de preparación en altitud, alojado en el Parador del Teide, un lugar habitual para entrenamientos de élite por sus condiciones geográficas.
Sin embargo, la llegada de la borrasca ‘Therese’ cambió por completo el escenario. El temporal dejó intensas nevadas en la cumbre —con espesores de hasta 20 centímetros—, hielo en las carreteras y el cierre total de los accesos al parque nacional.
Lo que debía ser una fase final de preparación se convirtió en un aislamiento total.
⛔ Dos días atrapados sin salida
Desde el jueves (19 de marzo), Evenepoel y su entorno quedaron completamente incomunicados por carretera. Su pareja, Oumi Rayane, reflejó la situación en redes sociales con un mensaje que rápidamente se viralizó: “Llevamos dos días atrapados… nadie puede subir ni bajar”.
La imposibilidad de abandonar el Teide generó una creciente preocupación, no solo por la seguridad, sino también por el calendario deportivo. El ciclista debía volar a Barcelona para disputar la Volta a Catalunya, una de las citas clave del inicio de temporada.
Durante esas horas, el equipo llegó a valorar incluso opciones como un rescate en helicóptero ante el bloqueo total de las vías.
🚓 El rescate: escolta policial en condiciones extremas
Finalmente, tras dos días de incertidumbre, se activó una solución terrestre coordinada por las autoridades.
Agentes de Medio Ambiente en colaboración con la Guardia Civil escoltaron el vehículo de Evenepoel durante el descenso desde las zonas más altas del Teide, atravesando tramos aún afectados por nieve y hielo.
La operación fue delicada:
- carreteras parcialmente cubiertas.
- riesgo de placas de hielo.
- visibilidad reducida en algunos tramos.
Gracias a este operativo, el ciclista pudo abandonar el parque nacional y dirigirse hacia el aeropuerto, poniendo fin a una auténtica odisea en plena montaña.
🌪️ El contexto: una borrasca que paralizó Canarias
El rescate no fue un hecho aislado. La borrasca ‘Therese’ afectó con fuerza a todo el archipiélago:
- lluvias torrenciales.
- tormentas eléctricas con más de 1.000 rayos.
- desprendimientos y cortes de carreteras.
- vuelos cancelados y múltiples incidencias.
En Tenerife, el Teide quedó completamente cerrado durante varios días, lo que explica la magnitud del aislamiento sufrido por el ciclista.
🚴 Consecuencias deportivas: incertidumbre hasta el último momento
El episodio puso en serio riesgo la participación de Evenepoel en la Volta a Catalunya 2026.
Este contratiempo llegó en un momento clave de su planificación:
- había completado semanas de entrenamiento en altura.
- la carrera catalana era su primer gran test del año.
- debía medirse a rivales como Jonas Vingegaard.
Finalmente, su rescate a tiempo mantuvo abiertas sus opciones, aunque con una preparación alterada por completo.
🧭 Una odisea moderna en la alta montaña
Más allá del deporte, el episodio refleja cómo incluso atletas de élite pueden quedar expuestos a la fuerza de la naturaleza. En pleno siglo XXI, con todos los medios disponibles, una nevada intensa en un entorno volcánico aislado bastó para dejar incomunicado durante días a uno de los mejores ciclistas del mundo.
El caso de Evenepoel quedará como una historia singular dentro del ciclismo reciente: una mezcla de entrenamiento de élite, temporal extremo y rescate en condiciones límite en uno de los paisajes más emblemáticos de España.
NOTA: Remco Evenepoel y la publicación en Instagram de su pareja, Oumi Rayane, mientras estaban atrapados por la nieve en el Teide.







