La presentación del libro “Celebración de San José. Memoria de 40 años”, obra de Domingo Machado Benítez, se convirtió en La Orotava en un emotivo viaje por cuatro décadas de historia, tradición y compromiso con uno de los oficios más arraigados en la identidad de la Villa: la carpintería.
El acto sirvió para poner en valor no solo una publicación que recoge la memoria de cuarenta años de celebraciones vinculadas a San José, sino también el papel desempeñado durante generaciones por los carpinteros de La Orotava, protagonistas de una tradición que ha sabido mantenerse viva gracias al trabajo, la dedicación y el orgullo por un oficio estrechamente ligado a la cultura popular del municipio.
Cuatro décadas de memoria y tradición
El libro de Domingo Machado Benítez recupera 40 años de historia en torno a la celebración de San José, ofreciendo una mirada hacia el pasado y, al mismo tiempo, reivindicando la importancia de conservar aquellas costumbres que forman parte del patrimonio sentimental y cultural de La Orotava.

A través de sus páginas se reconstruye una trayectoria marcada por el encuentro entre vecinos, familias y profesionales de la carpintería, en una celebración que ha ido creciendo con el paso del tiempo y que representa mucho más que una simple cita festiva.
La publicación se presenta así como un ejercicio de memoria colectiva. Fotografías, recuerdos, experiencias y protagonistas permiten reconstruir una parte de la historia reciente de la Villa y acercar a las nuevas generaciones el significado de una tradición que se ha transmitido de padres a hijos.
La figura de San José, patrón de los carpinteros, aparece como el elemento vertebrador de esta historia y como símbolo de un oficio que durante décadas ha contribuido a construir buena parte de la realidad cotidiana de La Orotava.
Un homenaje a los carpinteros
La presentación dio paso además a un reconocimiento a los carpinteros de la Villa, poniendo el foco en quienes, durante años, han trabajado la madera con sus propias manos y han mantenido vivo un conocimiento artesanal transmitido de generación en generación.
Fue un homenaje al esfuerzo silencioso de muchas familias y profesionales que han convertido la carpintería en una forma de vida y que han contribuido, desde sus talleres y desde su actividad cotidiana, a preservar una parte esencial de la identidad local.
Porque detrás de cada pieza de madera hay también una historia: horas de trabajo, aprendizaje, paciencia y una manera de entender el oficio basada en el cuidado por los detalles y en el respeto por una tradición que se resiste a desaparecer.
La jornada permitió, por tanto, reconocer a quienes han hecho posible que esta celebración haya llegado hasta nuestros días y recordar a aquellos carpinteros que ya no están, pero cuyo legado permanece en las generaciones que han tomado el relevo.
La música como broche final
La música puso el punto final a una jornada cargada de simbolismo. La actuación de la Banda de Carpinteros y Familiares aportó el componente festivo y emocional a un acto que tenía como protagonistas la memoria, la tradición y las familias.
La presencia de esta formación musical, vinculada a los propios carpinteros y a sus familiares, reforzó el carácter colectivo de la celebración y puso de manifiesto cómo alrededor de San José se ha construido, con el paso de los años, toda una comunidad unida por el oficio y por las tradiciones compartidas.
La música se convirtió así en el broche de oro de una jornada destinada a reconocer públicamente a quienes han dedicado buena parte de sus vidas a trabajar la madera y a mantener viva una tradición profundamente arraigada en La Orotava.
Un legado que mira al futuro
La presentación de “Celebración de San José. Memoria de 40 años” deja como principal mensaje la necesidad de conservar la memoria para garantizar el futuro de las tradiciones.
El trabajo de Domingo Machado Benítez contribuye precisamente a ese objetivo: documentar una historia antes de que el paso del tiempo borre nombres, imágenes y recuerdos, y convertirlos en un legado accesible para quienes hoy forman parte de la Villa y para las generaciones que vendrán.
La celebración de San José aparece, de este modo, como un punto de encuentro entre pasado y presente. Una tradición que ha evolucionado, pero que mantiene intacta su esencia: el reconocimiento a los carpinteros, a sus familias y a un oficio que continúa formando parte del paisaje humano y cultural de La Orotava.
Cuatro décadas después, la madera sigue siendo mucho más que una materia prima. En las manos de los carpinteros se transforma en muebles, objetos y obras, pero también en memoria, identidad y patrimonio.
Y ese es, precisamente, el valor de esta publicación: dejar constancia de una historia construida durante cuarenta años por muchas manos y muchas familias, una historia que ahora queda recogida en un libro para que la tradición de San José y el legado de los carpinteros de La Orotava continúen vivos.
NOTA: el vídeo y las imágenes pertenecen a CANAL 4 TENERIFE (Ricardo Bosch).












