Una nueva erupción volcánica en Islandia comenzó anoche en las afueras de la ciudad de Grindavík, confirmando uno de los peores escenarios previstos por los geólogos desde que se evacuó el municipio, el pasado10 de noviembre. Durante las primeras horas de la actividad, se ha formado una gran fisura de cuatro kilómetros de largo, una línea de magma bien visible desde la capital, que se encuentra a una cuarentena de kilómetros. El geofísico Björn Oddson ha confirmado a la televisión nacional islandesa RÚV que en estos momentos la colada no se dirige hacia Grindavík, si bien está a unos tres kilómetros de este núcleo urbano.

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