
Los hechos se produjeron cuando los agentes acudieron al domicilio tras recibir la alerta por un incendio en el interior de la vivienda. Durante la actuación, en la que los agentes colaboran en lo necesario con los Bomberos que se encontraban realizando las labores de extinción del incendio, observaron la existencia del invernadero con la citada plantación en un anexo a la vivienda ubicado en la misma finca.
Una vez extinguido el incendio y refrescada la vivienda, el propietario accedió voluntariamente y en compañía de dos vecinos testigos de los hechos, para que los agentes de la Guardia Civil realizaran una entrada y registro de la finca, interviniendo las 26 plantas de marihuana que se encontraban cultivadas en el invernadero.
Las diligencias instruidas, junto con las plantas intervenidas, han sido puestas a disposición de la Autoridad Judicial competente.
La Guardia Civil recuerda la importancia de la colaboración ciudadana y de la rápida intervención de los servicios de emergencia ante cualquier situación de riesgo. En este caso, una actuación motivada inicialmente por un incendio permitió detectar, de forma circunstancia, una actividad presuntamente delictiva en el interior del inmueble.








