Las analíticas municipales refuerzan la actuación del Ayuntamiento durante el episodio de Playa Jardín. La documentación aportada por el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz reconstruye con detalle el episodio registrado en Playa Jardín durante el pasado mes de junio y sitúa cada uno de los acontecimientos en su contexto temporal, diferenciando entre la obtención de resultados analíticos, el conocimiento efectivo de los mismos y la recepción de las comunicaciones oficiales por parte de la Administración municipal.
Según la cronología de los hechos, el 22 de junio la Dirección General de Salud Pública tomó una muestra en el punto PM5-El Charcón que arrojó un resultado microbiológico desfavorable. El propio Ayuntamiento subraya que se trató de una incidencia localizada en un único punto de muestreo y no de una situación generalizada en las tres zonas de baño de Playa Jardín.
La documentación incorporada al expediente también acredita, mediante certificado de la Secretaría General, que entre los días 22 y 24 de junio no tuvo entrada en el Registro General del Ayuntamiento ninguna comunicación administrativa oficial de la Dirección General de Salud Pública ordenando o recomendando el cierre de la playa. El Gobierno local considera que esta circunstancia resulta determinante para entender el desarrollo posterior de los acontecimientos.
En paralelo, y coincidiendo con la preparación de las celebraciones de la noche de San Juan —las primeras que se desarrollaban con actividad de ocio en Playa Jardín tras la reapertura de la playa después de once meses cerrada y con el importante impacto que aquella situación había tenido para la imagen turística y la actividad económica del municipio— el Ayuntamiento decidió reforzar el seguimiento preventivo encargando analíticas complementarias a un laboratorio independiente, Aqualia LAB Canarias.
Los informes de ensayo, fechados el 23 de junio, reflejan unos resultados favorables en los tres puntos de control. En el PM1 se obtuvieron valores de 0 NMP/100 ml de Escherichia coli y 10 UFC/100 ml de enterococos; en el PM4, 0 NMP/100 ml de Escherichia coli y 2 UFC/100 ml de enterococos; y en el PM5, 20 NMP/100 ml de Escherichia coli y 8 UFC/100 ml de enterococos.
Dos días después, el 25 de junio, el Ayuntamiento volvió a solicitar una nueva batería de análisis al mismo laboratorio. En esta ocasión los resultados volvieron a situarse en niveles reducidos: PM1, 10 NMP/100 ml de Escherichia coli y 2 UFC/100 ml de enterococos; PM4, 0 NMP/100 ml de Escherichia coli y 5 UFC/100 ml de enterococos; y PM5, 0 NMP/100 ml de Escherichia coli y 2 UFC/100 ml de enterococos.
El Ayuntamiento sostiene que estas analíticas, realizadas por iniciativa propia, no pudieron responder a una información que el alcalde aún no conocía, ya que, según la documentación aportada, fue durante la tarde del 24 de junio cuando el regidor tuvo acceso al correo electrónico remitido por el concejal competente alertando de la existencia del resultado discordante obtenido por Salud Pública el día 22. Fue entonces cuando el Consistorio remitió un oficio a la Dirección General de Salud Pública trasladando las analíticas municipales y solicitando instrucciones expresas sobre cómo debía actuar ante la aparente contradicción entre los distintos resultados.
Ese mismo 24 de junio, Salud Pública realizó nuevas muestras de contraste que también ofrecieron resultados dentro de los parámetros establecidos. Finalmente, el 25 de junio tuvo entrada en el Registro General del Ayuntamiento la primera comunicación administrativa formal relativa al episodio, en la que se indicaba que, a la vista de los resultados de contraste, no debía mantenerse ninguna restricción al baño.
El Gobierno local insiste en que esta documentación diferencia claramente entre la existencia de un resultado aislado en un punto concreto, la recepción de una notificación administrativa formal y el conocimiento efectivo de la información por parte de los responsables municipales. Asimismo, recuerda que la situación vivida en junio de 2026 es distinta a la que motivó el cierre de Playa Jardín en 2024, cuando la afección alcanzaba a las tres zonas de baño, mientras que en esta ocasión, sostiene el Ayuntamiento, se trató de una incidencia puntual que fue seguida de analíticas municipales favorables y de resultados de contraste conformes por parte de la autoridad sanitaria.











