El alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, con los concejales de Obras y del distrito Ofra-Costa Sur, Javier Rivero y Santiago Díaz Mejías, respectivamente, visitaron en la tarde de este pasado jueves (12 de marzo) el inicio de los trabajos de demolición de la casa de titularidad municipal situada en la calle Tamadaya, “cuyo derribo, por la vía de urgencia, se aprobó en la Junta de Gobierno del pasado 17 de febrero, ante la situación de peligro que representaba el estado de su estructura, a punto de colapsar, para los vecinos y vecinas que viven a solo dos metros de esta edificación”, destacó el regidor municipal.
Rivero puso en valor que “hemos conseguido ya demoler la vivienda y hay que decir que conseguimos hacerlo en el menor tiempo posible desde que se declarara la emergencia, a pesar de que hemos tenido que hacer unos trabajos previos, sobre todo para despejar de la fachada de cables de telecomunicaciones” y agrega que “habían en frontis principal de la vivienda una serie de instalaciones que dan servicio al barrio, sobre todo de fibra óptica, por lo que hemos tenido que poner un poste de provisional de madera para trasladar allí todo el cableado existente y poder mantener, en todo momento, estos servicios”.
“También tuvimos que hacer cortes y sustitución de tuberías de agua -detalla el concejal de Obras- que discurrían justo por la fachada de la de la vivienda, momento en el que comprobamos posteriormente que no existían enseres dentro de la construcción” y argumenta que “obviamente tampoco existía la posibilidad de que se encontraran personas, ya que carecía de las mínimas condiciones de habitabilidad porque el techo estaba a punto de desplomarse, por lo que ayer procedimos a la demolición de los forjados de los techos y los muros, unos trabajos en los que se emplearon más de tres horas”.
Por su parte, Santiago Díaz Mejías puso en valor que “esta actuación es una excelente noticia para las vecinas y los vecinos de las edificaciones colindantes, ya que el riesgo de derrumbe, a dolo dos metros de distancia de sus casas, generaba intranquilidad” y afirma que “ahora, tras los trabajos que se realicen de desescombro, con la intención de dejar todo lo más limpio posible, desde Obras se nos indica que se procederá a vallar completamente el perímetro con un cerramiento completamente opaco de toda la superficie que ocupaba esta casa, cuyo paso posterior será la redacción de un proyecto para urbanizar todo el entorno”.
Para finalizar, el alcalde detalló que “esta edificación es de 1930, aproximadamente, y se construyó antes de urbanizar el barrio y trazar las calles y, por algún motivo, quedó en su momento en el medio y la propiedad no quiso ni venderla ni tampoco accedió a que se hiciera una expropiación” y recuerda que “por ese motivo, la vivienda quedó en el medio de la calle, por lo que el Ayuntamiento, a través de la Gerencia Municipal de Urbanismo procedió a su expropiación, ya que estaba invadiendo la calle y ahora, desde el área de infraestructuras, estamos preparando la redacción del proyecto para acondicionar la zona”.
Debe recordarse que en inspección realizada a principios del pasado mes de febrero, los informes determinaban que presentaba procesos patológicos que afectaban a estructuras y cimentaciones, además de problemas de humedades, erosión exterior y en revestimientos, con roturas y fisuraciones generalizadas, “por lo que constituye un peligro de desplomes de los parapetos de la cubierta hacia la vía pública, con evidente incidencia de cascotes, con daños en carpinterías exteriores”, además de que el Ayuntamiento resaltaba que también existía el riesgo de ocupaciones clandestinas irregulares.







