“Tenemos muchos ganadores, pero España es una perdedora”, ha acusado el presidente estadounidense, Donald Trump, en una entrevista con el New York Post. Se trata de un nuevo ataque del líder estadounidense al país después de que el lunes (2 DE MARZO) amenazase con cortar las relaciones comerciales por el rechazo del Gobierno español a que EE.UU use las bases de Morón y Rota en el conflicto con Irán. Pedro Sánchez le respondió diciendo que el país no iba a ser cómplice de una guerra.
Por otro lado, un portavoz del ejército de Israel ha emitido una inédita orden de desalojo de cuatro barrios de las afueras de Beirut, donde residen decenas de miles de personas. El conflicto en Oriente Próximo ha entrado este jueves (5 de marzo) en su sexto día, sumiendo la región en una escalada constante de tensión. Irán ha lanzado esta madrugada una nueva oleada de ataques contra Israel, Doha (Catar) y grupos kurdos en el Kurdistán iraquí. Azerbaiyán ha denunciado que dos drones iraníes han caído en su territorio. Además, el portavoz del ministerio iraní de Exteriores, Ismaeil Baghaí, ha afirmado que si la UE guarda silencio ante la “brutal agresión” de EE UU e Israel a su país, se convertirá en cómplice y “tarde o temprano pagará un precio”.
El presidente de Estados Unidos, Donald, Trump, volvió este jueves (5 de marzo) de nuevo a la carga contra España. Lo hizo 48 horas después de acusar al aliado de la OTAN y miembro de la Unión Europea de ser un socio “terrible” y de amenazarlo con un “embargo” comercial por no permitir el empleo de las bases de uso compartido de Morón y Rota para su guerra en Irán.

El presidente de Estados Unidos se refería a una vieja querella que tiene con Madrid. “No pagan su… son los únicos que votaron en contra del pago del 5%, y son muy hostiles con todos”, dijo, refiriéndose al compromiso de los socios de la OTAN, adquirido el año pasado, de aumentar el porcentaje del PIB a defensa, que España mantiene en un 2%. “No se comporta como un buen compañero en el equipo, y nosotros tampoco vamos a serlo con España”.
El martes, Karoline Leavitt, le había dicho a la prensa de Washington que España se había avenido en las últimas horas a colaborar con el Ejército estadounidense, extremo que negó “tajantemente” el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en una entrevista radiofónica, lo que empujó la relación bilateral entre ambos países hacia un territorio desconocido. “La posición del Gobierno de España sobre la guerra en Oriente Medio, los bombardeos en Irán y el uso de nuestras bases no ha cambiado ni una coma”, afirmó Albares en una entrevista con la Cadena SER.
La posición la había resumido horas antes el presidente Pedro Sánchez en una declaración institucional desde La Moncloa sin preguntas en “cuatro palabras”: ”No a la guerra”. Albares dijo que esa postura es “clara y contundente”. “No tengo la menor idea”, afirmó, de a qué se refería Leavitt. “Hay un convenio, hay un acuerdo bilateral, y fuera del marco de ese convenio bilateral no va a haber ningún uso de las bases de soberanía española. Cualquier operación tiene que estar en el marco de las Naciones Unidas”, agregó.
Trump también habló con el New York Post de Starmer, otro aliado con el que se ha enfrentado esta semana por la guerra que Washington ha lanzado conjuntamente con Israel. A la pregunta de si se refería a él en privado como un “perdedor”, el entrevistado respondió con un argumento ya usado: “Bueno, no es Winston Churchill, dejémoslo así”. “Ha sido muy decepcionante su postura [de Starmer] ante nuestro fenomenal ataque a una nación hostil”, dijo Trump por Irán. “Debería darnos, sin dudarlo, permiso para usar las bases”.
NOTA: las imágenes de Donald Trump ayer en la Casa Blanca y de una mesa redonda en el complejo de la Casa Blanca pertenecen a Bonnie Cash (POOL/EFE) y a Nathan Howard (REUTERS).







