La polémica por la llegada del crucero MV Hondius a Tenerife sigue creciendo con el paso de las horas. Lejos de apagarse, la crisis sanitaria y política abierta en torno al brote de hantavirus ha sumado un nuevo elemento que refuerza las dudas expresadas públicamente por el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, y contradice parte del mensaje de tranquilidad trasladado desde el Gobierno central y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El protocolo, al que ha tenido acceso este medio, contemplaba medidas específicas de bioseguridad, utilización de equipos de protección individual y procedimientos reforzados para evitar posibles contagios durante las labores de traslado y atención a pasajeros.
Todo ello contrasta con las imágenes que terminaron recorriendo las redes sociales y medios de comunicación durante la jornada del desembarco:
representantes institucionales y responsables políticos caminando sin mascarillas ni EPIs visibles; pasajeros quitándose la mascarilla dentro de las guaguas; e incluso profesionales moviéndose fuera del perímetro operativo sin protección completa.
Mientras tanto, desde Francia se confirmaba que uno de los pasajeros repatriados presentó síntomas durante el vuelo de regreso a París, un dato que aumentó aún más la inquietud social y política.

El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, había comparecido públicamente horas antes para anunciar que el Gobierno autonómico no autorizaría el fondeo del buque en Tenerife por falta de información sanitaria suficiente y ausencia de garantías claras sobre el riesgo real de contagio.
Clavijo llegó a afirmar que Canarias no podía aceptar “protocolos unilaterales” del Estado sin disponer de informes concluyentes que descartaran riesgos para la población y los trabajadores implicados en el operativo.
Sin embargo, pocas horas después, el crucero terminaba entrando en el puerto de Granadilla, dejando una imagen de choque institucional sin precedentes recientes entre el Ejecutivo autonómico y el Gobierno central.
La situación ha abierto un intenso debate político y jurídico sobre el alcance real de las competencias autonómicas en una operación sanitaria internacional de este nivel y sobre el papel desempeñado por distintos ministerios durante la gestión de la crisis.
La carta de Tedros y las contradicciones posteriores
La controversia aumentó todavía más tras hacerse pública una carta remitida por el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, dirigida expresamente a la ciudadanía de Tenerife.
En el escrito, Tedros aseguraba que el riesgo para la salud pública era “bajo”, afirmaba que no existían pasajeros con síntomas en ese momento y defendía que toda la operación se desarrollaría bajo protocolos “cuidadosos y detallados”, con corredores sellados y aislamiento controlado.
Sin embargo, las imágenes posteriores y las informaciones conocidas durante las siguientes horas generaron un fuerte contraste con ese mensaje oficial.
La percepción de improvisación, las contradicciones entre administraciones y la sensación de falta de transparencia han terminado alimentando la preocupación ciudadana y una creciente crítica política sobre cómo se gestionó la llegada del MV Hondius a Canarias.

A esta situación se suman también las denuncias realizadas por representantes sindicales del sector marítimo y sanitario.
UGT denunció públicamente que Canarias afrontó esta alerta sanitaria internacional sin disponer en sus aguas de los dos buques hospital dependientes del Instituto Social de la Marina, a pesar de que ambos están matriculados en Canarias.
El sindicato calificó la situación como un “desamparo sanitario marítimo” y advirtió de que el Archipiélago carece actualmente de capacidad inmediata de respuesta hospitalaria marítima especializada ante una emergencia epidemiológica internacional.
Una crisis que ya supera el ámbito sanitario
La llegada del MV Hondius ha terminado convirtiéndose en mucho más que una operación sanitaria.
La gestión política del caso, las contradicciones institucionales, las dudas sobre los protocolos aplicados y la desautorización pública al Gobierno de Canarias han abierto una crisis política de enorme dimensión en las Islas.
Mientras tanto, la ciudadanía sigue asistiendo a un escenario marcado por mensajes contradictorios, incertidumbre y una pregunta que continúa sin una respuesta clara:
¿Se trasladó a Canarias toda la verdad sobre el riesgo real del operativo del MV Hondius?
NOTA: las imágenes pertenecen a la Agencia Reuters.









