
El camino a El Roquillo, transitado por generaciones, se ha visto amenazado por esta obstrucción, que no solo afecta el patrimonio físico de la comunidad, sino también su conexión emocional y cultural con el entorno natural. «El acceso a El Roquillo es más que un simple camino; es un legado de nuestra historia comunitaria y un símbolo de nuestra conexión con el mar», afirma Idaira Afonso, coportavoz y concejala de Unidas se puede.

Ante esta situación, Unidas se puede ha presentado una serie de solicitudes a la administración municipal, buscando claridad, transparencia y una solución justa con la petición al acceso al expediente de autorización de construcción del muro y los informes relacionados, para comprender las bases legales de esta decisión. También ha demandado que se realice un encuentro con los vecinos y vecinas de la zona afectada, responsables públicos y personal técnico, para valorar la situación de manera abierta y transparente. Además, tras los múltiples llamados de atención a través de consultas, denuncias y alegaciones presentadas por la comunidad, se solicita que la administración local responda adecuadamente para dar conocimiento de las inquietudes sobre el tema.
«Desde Unidas se puede, instamos a la administración a actuar con justicia y equidad, garantizando que el acceso a El Roquillo y otros espacios públicos sean preservados para el disfrute de todos y todas», enfatiza Afonso. La formación política reafirma su compromiso con la defensa de los espacios públicos y la lucha contra cualquier forma de privatización que limite el acceso de la comunidad a sus propios recursos.








