El coportavoz y concejal de Unidas se puede, Rubens Ascanio, registró esta semana, dentro del plazo de información pública los documentos del Avance del Plan Insular de Movilidad Sostenible de la Isla de Tenerife (PIMSIT) la alegación planteada por su formación tras las mesas de trabajo mantenidas con colectivos, entidades y ciudadanía.
En el documento, compuesto por doce páginas y un total de veinticinco propuestas de mejora, plantean una batería de acciones con las que consideran que el documento puede ser mejorado. En este sentido la idea central de las mismas es aprovechar el nuevo documento para que su jerarquía lo sitúe por encima del Plan Insular de Ordenación y permita cambiar definitivamente el Plan Territorial Especial de Ordenación del Sistema Viario del Área Metropolitana de Tenerife (PTEOSVAM).

Desde Unidas se puede creen que el Plan “es la única posibilidad real de acabar con el drama de las colas y una parte sustancial de los problemas ambientales producto de los gases de efecto invernadero ligados a la movilidad, si se toma con el rigor necesario”. Entienden que su valor “dependerá de la voluntad política, ya que la realidad demuestra que la única fórmula de mejorar la movilidad en Tenerife pasa por poner el transporte público y la movilidad sostenible por encima del coche privado, garantizando que el movimiento entre zonas sea fiable, rápido y barato”.
Además critican que el PIMSIT no fomente de forma adecuada el desarrollo de la bicicleta, ya que no se presta atención a redes ciclables. En este sentido proponen que “se incluya el desarrollo de redes ya planteadas por el Cabildo, caso de las previstas en la mejora de la TF-13 o la TF-16, por ejemplo, que deberían quedar fijadas en este ordenamiento”. Ascanio también explica a este respecto que “resulta llamativo que no se haya incluido los Planes de Movilidad Urbana Sostenible de los ayuntamientos, que deberían estar totalmente ligados e integrados, siendo una herramienta más que se debe aportar”.

Rubens Ascanio explica que también debe quedar plasmada una voluntad clara de cambiar el transporte público a uno sostenido sobre energía renovable, ya que “el 15% de la energía total consumida en el Estado lo realizan las familias en el uso de su propio coche y, a su vez, representan alrededor del 50% del consumo energético del transporte por carretera el Estado. Más del 98% de la energía consumida en el transporte proviene del petróleo, de poco o nada sirve además sostener el transporte eléctrico con energía producida en las centrales térmicas”.







