La planificación de la remodelación del Intercambiador de La Laguna, una infraestructura vital para el sistema de transporte público de la ciudad ha planteado importantes cuestiones sobre cómo se manejarán las consecuencias de las obras. El proyecto, que se estima durará entre 12 y 20 meses, requerirá la reubicación temporal de las guaguas, una situación que afectará a un gran número de usuarios diariamente. Ante este escenario, Unidas se puede ha presentado una pregunta al pleno del Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna para solicitar información detallada sobre las medidas que se tomarán para minimizar las molestias tanto para los usuarios como para los residentes de la zona.
Rubens Ascanio, concejal y coportavoz de Unidas se puede, ha expresado su preocupación por la falta de claridad en las medidas de mitigación: “Es fundamental que el Ayuntamiento y el Cabildo Insular proporcionen un plan concreto y transparente que garantice la continuidad y eficiencia del servicio de transporte durante el tiempo que duren las obras. No podemos permitir que este proyecto se convierta en una fuente de trastorno para los miles de ciudadanos y ciudadanas que dependen diariamente del intercambiador”.
La remodelación del Intercambiador de La Laguna es una obra fundamental que busca mejorar significativamente la infraestructura existente, una obra de reciente construcción, haciendo necesario el uso de un espacio alternativo mientras se llevan a cabo las actuaciones. Este cambio temporal plantea desafíos significativos, especialmente en términos de logística y accesibilidad, que deben ser abordados de manera proactiva para evitar un impacto negativo en la movilidad dentro del municipio.

La formación ha solicitado información específica sobre las ubicaciones alternativas para las guaguas y las estrategias para informar a los usuarios sobre los cambios en las rutas y los puntos de embarque durante el periodo de obras. Además, Unidas se puede insta a las autoridades a implementar medidas que aseguren accesibilidad y minimicen las molestias, como señalización adecuada, personal de apoyo para orientar a los usuarios y una comunicación efectiva y constante sobre el progreso de las obras y los ajustes en el servicio.
“Queremos asegurar que se considere completamente el bienestar de nuestra ciudadanía durante este periodo de cambio. Esperamos que el Ayuntamiento y el Cabildo actúen con la máxima diligencia y transparencia para facilitar este proceso y garantizar que la movilidad en La Laguna no se vea comprometida”, añadió Ascanio.
La pregunta presentada por el espacio político busca obtener garantías de que todas las partes implicadas en el proyecto están coordinadas y comprometidas no solo con la mejora física del intercambiador, sino también con el mantenimiento de un servicio de transporte público eficiente y accesible para todos los usuarios durante la duración de las obras. Con estas acciones, Unidas se puede espera fomentar una gestión responsable y considerada que refleje el respeto por el pueblo lagunero y la importancia de la infraestructura para el municipio.







