Unidas se puede expresa su profundo rechazo a la decisión del gobierno de PSOE-CC de cancelar la Mesa de Migraciones, una iniciativa vital lanzada durante el mandato 2019-2023 bajo la dirección de Rubens Ascanio, entonces concejal de Bienestar Social. Esta decisión, anunciada por la actual responsable de la concejalía de Bienestar Social en el pleno municipal del 8 de febrero dejando la acción en manos del Gobierno de Canarias, representa una dejadez de funciones y una falta de responsabilidad ante la creciente crisis migratoria que afecta a Canarias y, en particular, al municipio de La Laguna.
Rubens Ascanio, coportavoz y concejal de Unidas se puede, recuerda que este espacio se creó “en un contexto complejo en el que había que dar respuesta a la situación de cientos de jóvenes en los CATE, para abordar situaciones de vulnerabilidad social, ahora la situación es incluso más compleja y tenemos un Gobierno local que solo dice que eso no es su competencia”. En este sentido señala que “es un claro incumplimiento del acuerdo plenario logrado en la sesión extraordinaria del 2 de noviembre del año pasado, donde entre otros temas se acordó retomar las labores de la Mesa”.

información se ha reflejado públicamente y puede consultarse en la propia web del Ayuntamiento (https://www.aytolalaguna.es/servicios/servicios-sociales/Migraciones/) junto con las actas de las sesiones.
El edil cree que La Laguna vive un retroceso en materia de migraciones, argumentando que no solo “tenemos un Gobierno que pone a la extrema derecha al frente de la convivencia, además suspende el apoyo a programas de alfabetización en español para migrantes, que paraliza las acciones interculturales y que ahora tampoco quiere trabajar con las entidades y la comunidad para buscar vías de mejora de la convivencia y la diversidad cultural, además de las condiciones básicas de unos 2000 habitantes de nuestro municipio con lo que se argumenta que no tenemos competencia”. Afirma que durante su mandato se trabajó esta labor de acompañamiento con recursos técnicos y económicos para tratar de paliar factores de riesgo, “colaborando activamente con decenas de colectivos sociales y vecinales, dejando claro que era una responsabilidad municipal”.
Durante el mandato anterior, la Mesa de Migraciones se estableció como un espacio de diálogo y coordinación entre entidades gubernamentales, ONGs y organizaciones sociales, con el objetivo de desarrollar políticas inclusivas y garantizar el acceso a servicios básicos como salud, educación y vivienda para la población migrante. La Laguna, en ese tiempo, trabajó activamente en la cooperación interinstitucional y el fortalecimiento de programas de asistencia legal, integración social y laboral, “igual que hacen cientos de municipios del Estado donde incluso existen concejalías específicas con esta competencia”.

Ante esta situación, Unidas se puede demanda al Ayuntamiento una actitud más proactiva y humana frente a la crisis migratoria, señalando ejemplos como los 140 menores que el presidente de Canarias reconoció haber trasladado al CATE de Las Raíces, incumpliendo la normativa y “donde el ayuntamiento tampoco ha intervenido, cuando en el mandato pasamos incluso promovimos inspecciones e informes técnicos contra esta práctica”. Insiste en que instan al gobierno municipal a reconsiderar su decisión, dando los pasos necesarios para recuperar la acción en esta materia y restablecer la Mesa de Migraciones como un mecanismo esencial para la gestión de la migración en La Laguna.
La formación política hace un llamado a la ciudadanía y a las organizaciones sociales para unirse en el rechazo a esta medida, además de trabajar conjuntamente por una ciudad más inclusiva y solidaria. La crisis migratoria requiere de respuestas integrales que respeten la dignidad y los derechos de todas las personas, independientemente de su origen.
Afirma que La Laguna debe intervenir en materia migratoria, “no se puede escudar en una presunta falta de competencia que no es real, son dos mil personas vulnerables que viven durante un tiempo determinado en el municipio, que no pueden depender solo del Ministerio”. Unidas se puede permanecerá vigilante y activa en su lucha por los derechos de la población migrante, demostrando que otra política municipal es posible, una que se base en el respeto, la inclusión y la justicia social.







