

En la mañana de este pasado martes (24 de junio), y como es tradición, las cabras provenientes de diversas ganaderías de la isla se reunieron en el muelle pesquero para su purificación.


El ganado llegó desde distintos puntos de la isla, incluyendo La Orotava, Los Realejos y el mismo Puerto.
Esta jornada atrae tanto a vecinos como a turistas y curiosos que no quieren perderse esta fascinante imagen.
En esta edición participaron siete cabreros que llevaron cerca de 450 cabras. La continuidad de esta tradición se debe en gran parte a la colaboración inestimable de la Asociación Cultural Amigos del Baño de Cabras en el Mar, presidida por Amílcar Fariña, quien estuvo presente durante todo el evento a pie del muelle.


















