Al menos 68 personas han muerto en un accidente ferroviario que se ha producido este miércoles (28 de octubre) por la mañana a la altura de la estación de Urda (Toledo). Un total de 53 heridos continúan siendo atendidos en hospitales de Castilla-La Mancha, mientras que 56 han recibido ya el alta.
Desde el lugar del accidente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dicho que la investigación “llegará hasta el final y, si ha habido negligencias, se sabrá”, y ha afirmado que “no es asumible para un país como España” sufrir dos accidentes graves en la alta velocidad en menos de un año. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado de “absolutamente inverosímil” e “inexplicable” el accidente. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha asegurado que “España tiene derecho a saber qué está pasando con sus infraestructuras”.
Por segunda vez en nueve meses, España entera está sobrecogida ante las imágenes de dos trenes de alta velocidad destrozados sobre una vía en medio del campo, las pavorosas cifras de muertos y los impactantes relatos de los supervivientes de un accidente ferroviario que tendrá su propia página en la historia. Casi 400 personas viajaban en el tren AVE que, a las 8.53 de este miércoles, chocó con un tren Iryo parado en la vía Madrid-Andalucía a la altura de Urda (Toledo) con otras 146 personas a bordo.
El balance de 68 muertos es aún provisional. El número de heridos supera el centenar. En estas horas críticas, es necesario transmitir a quienes han perdido a un ser querido la empatía y solidaridad de toda la sociedad española. Los testimonios de las familias y de los supervivientes serán el ancla para no olvidar en ningún momento las dimensiones de este drama humano.
La presidenta de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, han guardado un minuto de silencio en la plaza de Cibeles junto a otros dirigentes del PP como la diputada Cayetana Álvarez de Toledo o el secretario general del partido, Miguel Tellado. Unas 200 personas se han sumado al momento, que se ha celebrado con total respeto y sin ninguna interrupción. Solo al final del evento han aparecido unas 50 personas con carteles culpando al Gobierno por el accidente de tren que se ha cobrado al menos la vida de 64 personas y pidiendo la dimisión del ministro de Transportes, Óscar Puente. Sin embargo, esa aparición repentina no ha logrado enturbiar el ambiente solemne y sobrio con el que los políticos han guardado respeto por las víctimas.
El minuto de silencio, que se repetirá mañana (29 de octubre) en el atrio de la Asamblea de Madrid, ha sido una propuesta de la Federación Española de Municipios y Provincias para todas las ciudades del país. Ayuso ha decretado tres días de luto y solo volverá a la actividad el viernes para aprobar en el Consejo de Gobierno los presupuestos de la Comunidad, que se iban a radicar (o «presentar») este miércoles, pero se ha suspendido finalmente esa reunión de la presidenta con sus consejeros por la tragedia.
NOTA: la imagen de los servicios de emergencia trabajando en el lugar del accidente de dos trenes de alta velocidad, uno de Renfe y otro de Iryo, que han colisionado a primera hora de este miércoles a la altura de la estación de Urda (Toledo), pertene al Digital de El País (Álvaro García).







