Canarias ha vuelto a marcar un hito en la evolución de su mercado laboral. El paro registrado descendió en mayo en 763 personas respecto al mes anterior, permitiendo que el Archipiélago bajara de la barrera de los 145.000 desempleados y alcanzara su mejor registro desde diciembre de 2007, antes de que la crisis financiera internacional alterara profundamente el panorama económico y laboral de las Islas.
La nueva reducción del desempleo consolida una tendencia positiva que se ha venido afianzando durante los últimos años y que sitúa a Canarias en uno de los momentos más favorables de las últimas dos décadas en materia de empleo. El dato cobra una especial relevancia por su valor simbólico e histórico: supone regresar a cifras que no se observaban desde hace casi dieciocho años y confirma la recuperación sostenida del mercado laboral canario.
La mejora llega después de que abril ya cerrara con 145.361 personas desempleadas, la cifra más baja desde 2007, tras registrar un descenso de 1.138 personas. La caída de mayo permite seguir profundizando en esa tendencia y situar el número de demandantes de empleo por debajo de un umbral que durante años pareció inalcanzable.
Detrás de estos resultados se encuentra el buen comportamiento de la economía canaria, especialmente de los sectores vinculados al turismo y los servicios, que continúan ejerciendo como principal motor de creación de empleo. La fortaleza de la actividad turística, el aumento de la demanda interna y el dinamismo empresarial han favorecido la contratación en numerosos ámbitos productivos, permitiendo absorber progresivamente parte del desempleo acumulado durante años.
Los datos reflejan además una mejora generalizada entre distintos colectivos. Durante los últimos meses se han registrado descensos significativos tanto en el paro juvenil como en el desempleo femenino y en el de larga duración, uno de los principales retos históricos del mercado laboral isleño. Esta evolución apunta a una recuperación más amplia y equilibrada que la observada en otras etapas expansivas de la economía regional.
La evolución de Canarias se enmarca también en un contexto nacional favorable para el empleo. España cerró mayo con un nuevo récord de afiliación a la Seguridad Social y con el nivel de desempleo más bajo de los últimos dieciocho años. Sin embargo, el comportamiento del Archipiélago destaca especialmente por haber conseguido reducir sus cifras de paro hasta niveles previos al estallido de la crisis financiera de 2008, un objetivo que durante años figuró entre los principales desafíos económicos de la comunidad autónoma.
Los agentes económicos valoran positivamente la consolidación de esta tendencia, aunque advierten de que aún persisten importantes desafíos estructurales. Entre ellos figuran la elevada dependencia de determinados sectores económicos, la necesidad de mejorar la productividad, el impulso a la formación especializada y la creación de empleo más estable y cualificado. Asimismo, continúa siendo prioritario facilitar la inserción laboral de los colectivos con mayores dificultades de acceso al mercado de trabajo.
A pesar de estos retos, el balance de mayo deja una fotografía claramente positiva. La caída de 763 desempleados y el descenso por debajo de las 145.000 personas inscritas en las oficinas de empleo confirman la fortaleza de la recuperación laboral canaria y sitúan al Archipiélago ante uno de los mejores escenarios de empleo de todo el siglo XXI.
La cifra adquiere además una dimensión histórica al devolver a Canarias a parámetros laborales desconocidos desde finales de 2007, consolidando una trayectoria de mejora que refuerza la confianza en la economía regional y abre la puerta a nuevos avances en materia de empleo durante la segunda mitad del año.







