El Cabildo de Tenerife ha iniciado este pasado jueves (18 de julio) las obras de reforma y mejora de la Planta de Tratamiento de Lixiviados ubicada en el Complejo Ambiental de Tenerife (Arico). La infraestructura cuenta con un presupuesto de 6,4 millones de euros y tiene un plazo de ejecución de seis meses. Una vez concluida la actuación, la Planta de tratamiento de Lixiviados permitirá transformar todos los líquidos que se generan en la gestión de los residuos en agua como recurso para usos urbanos o agrícolas, como pueden ser para el baldeo, construcción, protección contra incendios o riego, entre otros aprovechamientos.

La consejera de Medio Natural, Sostenibilidad y Seguridad y Emergencias, Blanca Pérez, y el director insular de Residuos, Alejandro Molowny, visitaron ayer el Complejo Ambiental de Tenerife con motivo del inicio de los trabajos. Blanca Pérez explica que “seguimos avanzando según la hoja de ruta que nos hemos marcado en la gestión de los residuos en Tenerife. El contrato de gestión de residuos contempla una serie de obras e infraestructuras que hay que desarrollar con el objeto de mejorar la prestación del servicio y esta planta de lixiviados es una infraestructura necesaria para tratar la totalidad de los líquidos que provienen de la gestión de los residuos para transformarlos en agua que se pueda reutilizar”.

“La parte del concentrado lo vamos a deshidratar y ese producto obtenido lo utilizaremos, tras el análisis y conclusiones de un proyecto de investigación, para mezclar con áridos y cementos para emplear en la construcción, convirtiéndolo así en un recurso. El proceso por el cual vamos a hacer el deshidratado lo haremos con energías sobrantes del Complejo Ambiental de Tenerife. Con el calor generado en los gases de escape de los grupos de valorización energética del biogás nos posibilitará desarrollar el sistema de deshidratación”, concluye Molowny.







