Michel Owono denuncia mensajes racistas y amenazas por compartir apellido con Jesús Owono tras la muerte del jugador del CD Tenerife Jesús de Miguel.
La conmoción por el fallecimiento de Jesús de Miguel, jugador del CD Tenerife, tras el choque sufrido durante el encuentro ante el FC Andorra, ha dejado también un episodio tan absurdo como inquietante: un futbolista ajeno a los hechos asegura estar recibiendo insultos racistas y amenazas porque algunos usuarios de redes sociales lo han confundido con el portero del equipo andorrano.
Michel Owono ha difundido un comunicado en Instagram para aclarar su identidad y denunciar los ataques. Junto a ese mensaje, ha mostrado capturas de una bandeja de entrada con expresiones insultantes, acusaciones y mensajes de tono amenazante. Las imágenes permiten apreciar el contenido de varios de esos mensajes, aunque no permiten comprobar por sí solas la identidad de sus autores.
El futbolista comienza trasladando su pésame a la familia de Jesús de Miguel, a sus seres queridos y a todo el entorno del jugador. Después, explica por qué se ha visto obligado a pronunciarse públicamente: «NO SOY JESÚS OWONO y […] no tengo ninguna relación con lo sucedido».
Un apellido basta para desencadenar una oleada de ataques
En el comunicado, Michel Owono afirma que lo están confundiendo por su apellido y que ha recibido «una cantidad de mensajes de odio, racismo, insultos y amenazas». En las capturas difundidas aparecen descalificaciones personales y mensajes que lo llaman «asesino», pese a que él sostiene no tener ninguna vinculación con la acción del partido.
El jugador lamenta que «el racismo, el odio y la intolerancia parecen ganar terreno» y pide que el respeto, la empatía y la humanidad prevalezcan sobre cualquier impulso de hostigamiento. Su denuncia pone de relieve una realidad preocupante: hay quienes reaccionan ante una tragedia buscando a quién atacar, sin detenerse siquiera a comprobar que se trata de la persona correcta.
El duelo no justifica el odio ni las amenazas
La muerte de Jesús de Miguel ha causado un profundo dolor entre la afición blanquiazul y el mundo del deporte. Las circunstancias del choque deberán esclarecerse por las vías correspondientes, sin convertir las redes sociales en tribunales improvisados ni en espacios para la intimidación.
La confusión sufrida por Michel Owono no minimiza la tragedia ni el sufrimiento de quienes lloran al jugador del Tenerife. Al contrario: añade víctimas de un clima de hostilidad que no contribuye a conocer la verdad y que puede causar un daño real a personas completamente ajenas a lo sucedido.
«El fútbol debe unir, no dividir», recuerda el futbolista en su comunicado, que concluye reclamando «más respeto, menos odio y más humanidad». Es un mensaje elemental que, a la vista de las capturas que ha hecho públicas, resulta tristemente necesario.
La indignación y el dolor son comprensibles. El racismo, los insultos y las amenazas, no. Y menos aún cuando se dirigen contra alguien por el mero hecho de compartir un apellido.
Material audiovisual: comunicado publicado por Michel Owono y vídeo de las capturas de mensajes difundidas en su Instagram.
















