Las Palmas de Gran Canaria ha dado este martes (16 de junio) el primer paso para la organización de la escala de la regata oceánica en solitario Mini Transat en sus ediciones de 2027 y 2029. La capital grancanaria ha acogido la primera reunión técnica preparatoria entre representantes de la organización francesa de la prueba, instituciones públicas y entidades deportivas y empresariales de la ciudad implicadas en el desarrollo de este evento náutico internacional.
El encuentro, celebrado en las instalaciones de la Federación de Vela Latina Canaria de Botes, ha contado con la participación del primer teniente de alcaldesa y concejal de Ciudad de Mar, Pedro Quevedo; Pedro Justo Brito, consejero de Hacienda y Emergencia, del Cabildo de Gran Canaria; el presidente y la directora del comité organizador de la próxima edición de la Mini Transat, Antoine Grau y Estéphanie Jadaud, respectivamente.
La reunión ha servido para comenzar a coordinar los aspectos logísticos, técnicos y organizativos de una escala que prevé la llegada de unas 90 embarcaciones y sus patrones durante un periodo estimado de tres semanas. La escala en Las Palmas de Gran Canaria está impulsada por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, el Cabildo de Gran Canaria y la Autoridad Portuaria de Las Palmas.
El proyecto, en el que ya se está trabajando, contempla que las embarcaciones participantes permanezcan atracadas en el muelle deportivo, mientras que los regatistas tendrán como base operativa las instalaciones de la Federación de Vela Latina Canaria. Asimismo, se estudia la ubicación del Village o recinto oficial de la regata, concebido como un espacio abierto a la ciudadanía para el desarrollo de actividades divulgativas, educativas y de promoción del sector marítimo.
Pedro Quevedo destacó que “la ciudad vuelve a la MiniTransat después de una década y comenzamos a trabajar con más de un año de antelación porque queremos que la regata sea un proyecto de ciudad. Nuestro objetivo es implicar desde el primer momento a las instituciones, al sector marítimo, a las empresas y a la ciudadanía para construir una escala que sitúe a Las Palmas de Gran Canaria como referente atlántico de la navegación oceánica”.
El concejal subrayó además que “la Mini Transat va mucho más allá de una competición deportiva. Supone una oportunidad para fortalecer nuestra economía azul, generar actividad económica y promocional, y seguir construyendo alianzas estratégicas con dos destinos náuticos de primer nivel como La Rochelle y Salvador de Bahía”.
La escala en la ciudad incluirá un amplio programa de actividades educativas, sociales y medioambientales dirigidas a distintos públicos. En este sentido, la organización y las instituciones promotoras trabajan ya en un proyecto que pondrá el acento en la inclusión social, la sostenibilidad, la formación y la divulgación de la cultura marítima.
Uno de los valores diferenciales de la Mini Transat es precisamente su dimensión humana y solidaria. Muchos de los navegantes desarrollan campañas vinculadas a causas sociales durante su preparación y participación en la prueba. Entre ellos se encuentra el regatista grancanario Alejandro Cantero, que trabaja ya en su proyecto deportivo con vistas a la edición de 2027 y que ha vinculado su campaña a la asociación Pequeño Valiente.
La candidatura presentada por Las Palmas de Gran Canaria, junto con la Autoridad Portuaria de Las Palmas y el Cabildo de Gran Canaria, fue valorada positivamente por el comité de dirección de la Clase Mini, que destacó el compromiso institucional, técnico y logístico de las ciudades implicadas, así como las medidas planteadas para reducir la huella de carbono del evento y fomentar una mayor participación femenina en la navegación oceánica.
La Mini Transat es una de las regatas oceánicas más exigentes y prestigiosas del mundo. Se celebra cada dos años y reúne a navegantes en solitario que cruzan el Atlántico a bordo de embarcaciones de apenas 6,50 metros de eslora, sin asistencia exterior y con recursos limitados de comunicación y navegación. Un desafío extremo que combina resistencia, estrategia y capacidad de adaptación en una travesía de cerca de 4.000 millas náuticas.
Las Palmas de Gran Canaria ya fue sede de la escala de la prueba en las ediciones de 2017 y 2019, consolidando entonces su experiencia y capacidad organizativa para acoger grandes acontecimientos náuticos internacionales. La salida de las próximas ediciones está prevista desde el puerto francés de La Rochelle en septiembre de 2027 y 2029.
NOTA: las imágenes pertenecen a Toni Hernández.










