El Ayuntamiento de San Miguel de Abona conmemoró el 30º aniversario de una de las costumbres más queridas y representativas del municipio. Treinta años después de su primera elaboración, la pelota de gofio continúa uniendo a generaciones de vecinos y vecinas de San Miguel de Abona, convirtiéndose en mucho más que una tradición gastronómica: en un auténtico símbolo de identidad y orgullo.
El alcalde, Arturo González, destaca que esta efeméride es también “𝘶𝘯 𝘳𝘦𝘤𝘰𝘯𝘰𝘤𝘪𝘮𝘪𝘦𝘯𝘵𝘰 𝘢 𝘵𝘰𝘥𝘢𝘴 𝘭𝘢𝘴 𝘱𝘦𝘳𝘴𝘰𝘯𝘢𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘯 𝘴𝘶 𝘥𝘦𝘥𝘪𝘤𝘢𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘺 𝘤𝘢𝘳𝘪𝘯̃𝘰, 𝘩𝘢𝘯 𝘮𝘢𝘯𝘵𝘦𝘯𝘪𝘥𝘰 𝘷𝘪𝘷𝘢 𝘦𝘴𝘵𝘢 𝘵𝘳𝘢𝘥𝘪𝘤𝘪𝘰́𝘯 𝘥𝘶𝘳𝘢𝘯𝘵𝘦 𝘵𝘳𝘦𝘴 𝘥𝘦́𝘤𝘢𝘥𝘢𝘴” y añade que “𝘴𝘰𝘯 𝘵𝘳𝘦𝘪𝘯𝘵𝘢 𝘢𝘯̃𝘰𝘴 𝘥𝘰𝘯𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘱𝘦𝘭𝘰𝘵𝘢 𝘩𝘢 𝘴𝘪𝘥𝘰 𝘵𝘦𝘴𝘵𝘪𝘨𝘰 𝘥𝘦 𝘦𝘯𝘤𝘶𝘦𝘯𝘵𝘳𝘰𝘴, 𝘤𝘦𝘭𝘦𝘣𝘳𝘢𝘤𝘪𝘰𝘯𝘦𝘴 𝘺 𝘮𝘰𝘮𝘦𝘯𝘵𝘰𝘴 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘤𝘰𝘮𝘱𝘢𝘳𝘵𝘪𝘳”.
La magnitud de esta tradición también se refleja en los más de 1.000 kilos de gofio y miel empleados durante estas tres décadas, junto a cientos de kilos de almendra y litros de aceite y vino. Ingredientes que, más allá de su valor culinario, representan el esfuerzo colectivo, la generosidad y el cariño de todo un pueblo que ha sabido preservar su esencia.
La pelota de gofio se enmarca dentro de la programación del Día de Canarias, consolidándose como una de las expresiones más representativas de la cultura popular del municipio y del conjunto de las islas.
Y es que detrás de cada edición hay manos que amasan y recuerdos que se transmiten…







